martes, 2 de marzo de 2010

Vintage

Una pequeña colección de postales vintage, soy una fan de esta moda en todas sus vertientes.











Abba / Chiquitita





Chiquitita, melodía
que llenas de alegría mi alma
y con tu ternura pintas unas notas
para que cante mi corazón.

lunes, 1 de febrero de 2010

El barbero de Sevilla / Rossini




El barbero de Sevilla (en italiano Il barbiere di Siviglia) es una ópera bufa en dos actos de Gioacchino Rossini. El libreto de Cesare Sterbini está basado en la comedia del mismo nombre de Pierre-Augustin de Beaumarchais. Del mismo escritor es el libro Las Bodas de Fígaro, sobre el que Mozart basó su famosa obra. También, previamente se escribieron obras de la misma temática tales como las compuestas por Giovanni Paisiello y Nicolas Isouard. Aunque la ópera de Paisiello triunfó por un tiempo sobre la de Rossini, sólo ésta soportó el paso del tiempo y es todavía una de las obras permanentes del repertorio operístico. Fue estrenada en el Teatro Argentina de Roma el 20 de febrero de 1816.[1] En España se estrenó en 1818, en el Teatro de la Santa Cruz de Barcelona. La contralto Geltrude Righetti Giorgi fue la primera Rosina de la historia mientras que el papel de Almaviva fue asignado por el mismo Rossini al gran tenor español Manuel del Pópulo Vicente García. Rossini escribió esta ópera en un tiempo récord, pues el contrato de la ópera se firmó menos de dos meses antes de su estreno. Muchos años después, Rossini alegaba que la terminó en sólo trece días. Sin embargo, es muy probable que el tema de Fígaro hubiera rondado por su cabeza desde mucho tiempo antes de su composición.



La vasija agrietada


Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra estaba perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.

Durante dos largos años, esto fue así diariamente; desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de los dos años, la vasija agrietada le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."

El aguador, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino."

Así lo hizo la vasija, y en efecto vió muchísimas flores hermosas a lo largo del camino, pero de todos modos se sentía apenada porque al final, solo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: "Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino?

Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."

Autor: desconocido

sábado, 23 de enero de 2010

Luna de día


Marcela Corti

A dónde vas,
luna de día,
resbalando equívoca los horizontes.
A dónde vas,
pálida y fría.
A dónde vas,
luna de día,
luna de barro y soledad.

A dónde vas negando el sol,
qué oscuridades quieres rescatar,
en qué tapete negro probarás fortuna,
si en las esquinas no te dan voces
y en las cantinas no te reconocen,
luna.

A dónde vas,
de tapadillo,
huérfana de espejos y lentejuelas.
A dónde vas,
sin lazarillo.
A dónde vas,
de tapadillo,
llena y en vela.

Joan Manuel Serrat


viernes, 22 de enero de 2010

Alfonsina y el mar

Por la blanda arena
Que lame el mar
Su pequeña huella
No vuelve más
Un sendero solo
De pena y silencio llegó
Hasta el agua profunda
Un sendero solo
De penas mudas llegó
Hasta la espuma.

Sabe Dios qué angustia
Te acompañó
Qué dolores viejos
Calló tu voz
Para recostarte
Arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta
En el fondo oscuro del mar
La caracola.

Te vas Alfonsina
Con tu soledad
¿Qué poemas nuevos
Fuíste a buscar?
Una voz antigüa
De viento y de sal
Te requiebra el alma
Y la está llevando
Y te vas hacia allá
Como en sueños
Dormida, Alfonsina
Vestida de mar.

Cinco sirenitas
Te llevarán
Por caminos de algas
Y de coral
Y fosforescentes
Caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes
Del agua van a jugar
Pronto a tu lado.

Bájame la lámpara
Un poco más
Déjame que duerma
Nodriza, en paz
Y si llama él
No le digas que estoy
Dile que Alfonsina no vuelve
Y si llama él
No le digas nunca que estoy
Di que me he ido.

Te vas Alfonsina Con tu soledad

¿Qué poemas nuevos Fueste a buscar?

Una voz antigua De viento y de sal

Te requiebra el alma

Y la está llevando

Y te vas hacia allá

Como en sueños Dormida,

Alfonsina Vestida de mar.




Corazón caduco


Entre pecho y espalda, prisionero,
tu corazón sin nadie, desolado,
con desgana ya late en tu costado
con un lento latido lastimero...

Sin calor amoroso, bajo cero,
ya contiene un producto caducado
porque el vino de amor ya avinagrado
ha perdido su gusto placentero.

Por la falta de tiernos tratamientos,
sin amor, emociones, sentimientos...,
ya se encuentra invadido de egoísmo.

Sólo cumple el prosaico mecanismo
de un motor que se mueve por sí mismo
sometido a primarios mandamientos.

W.M.